En un Lugar de ... * Anécdota proporcionada por el Ing. Antonio Allen. Creación literaria de Ricardo Coronado Velasco.

El recibidor es un pequeño salón entre el despacho del gobernador y la sala de espera; lo invade una atmósfera inefable de solemnidad, de suspenso; ahí el silencio se arrellana, a sus anchas, entre las sinuosidades del exquisito art nouveau; mas, cada vez que se abre la puerta que da a la sala de espera, el bullicio trata de irrumpir; pero es obligado a retroceder inmediatamente; y sale a regañadientes; y la puerta toma a cerrarse detrás de él.
Regio, gigantesco, el portón de cedro que comunica con el despacho gubernamental. A un lado, tras de un finísimo escritorio, una muchacha ejecuta malabares: contesta simultáneamente, y en susurro, tres llamadas telefónicas, al tiempo que garabatea signos taquigráficos sobre una libreta.

 

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